
Se conocieron los primeros resultados del relevamiento que realizó el ministerio provincial de Producción, junto con entidades y funcionarios del área productiva de los departamentos Federación, Tala, Colón, Uruguay y Paraná, para determinar los sectores productivos más afectados y los daños ocasionados en cada caso por la caída de granizo que se registró a principios de julio.
“A 59 productores que pertenecen a la Asociación de Citricultores de Chajarí y que suman 1.376 hectáreas de citrus, el daño fue mayor al 50%; de 17 productores de Villa del Rosario, que representan 234 hectáreas de citrus, las pérdidas fueron del 50%; y hay productores que sufrieron pérdidas del 100% de la producción”, comunicó a Elonce el presidente de la Federación entrerriana del Citrus, Pablo Molo, tras el relevamiento que fuera realizado junto a la Provincia.
En ese sentido, Molo advirtió que hay productores citrícolas que “corren el riesgo de perder un gran porcentaje de la próxima cosecha de 2023 porque el árbol quedó muy dañado, y si no le hace un tratamiento, que es muy costoso por el precio de los agroquímicos… Hay que tener espalda para aguantar”.
“El productor, no solo perdió el producto, sino que además se quedó sin ventas porque, al no tenerlo, tiene que hacer un gasto extra; sin producción ya era difícil la situación de la citricultura por la situación economía, al productor que quedó sin producción se le hace muy cuesta arriba y es un momento muy difícil para esos productores”, remarcó el representante de los trabajadores del sector.
“La fruta estaba arriba de la planta, pero quedó rota, golpeada y lastimada, y con el transcurrir de los días, se perdió. De hecho, hubo productores nos informaron que no les sirvió lo que cosecharon para la industria por cuestiones de hongos y podredumbre”, comentó.
Molo comentó que el relevamiento fue realizado junto al director General de Agricultura, Carlos Toledo, con quien los productores tuvieron un “mano a mano” tras el desastre. Desde la Federación entrerriana del Citrus se mantienen a la espera de respuestas a la problemática que atraviesa el sector.
En los relevamientos iniciales realizados en las quintas visitadas se observaron daños severos en plantaciones citrícolas, -particularmente de mandarina y naranja-, con una importante caída de fruta y lesiones diversas registradas en cada planta, que con el correr de los días irán mostrando la verdadera magnitud del evento.
Para cada caso se tomó la georeferenciación de los lotes de modo de poder trazar el polígono donde se observaron los daños y la gravedad de los mismos.
Fuente: El Once






