El 27 de noviembre de 1973 fue creada la “Dirección de Educación de Adultos” por el Decreto N° 4626/73 y dependiente de la Subsecretaría de Educación.
Esta decisión de política educativa implicó alcanzar la autonomía y el consecuente funcionamiento de Escuelas y Centros de Educación de Adultos (CEA), con independencia de las Escuelas Primarias.
En contraposición, durante la última dictadura cívico militar, este dispositivo fue gravemente atacado.
Con mayor justicia y atento a las demandas sociales y culturales y luego de sucesivos cambios que se sucedieron tras los Gobiernos democráticos, se denomina a la Educación de Adultos como “educación permanente de jóvenes y adultos de los sectores populares, que traen consigo saberes y conocimientos propios de la cultura de nuestro pueblo”.
La educación de adultos es un proceso de aprendizaje destinado a personas que no completaron su educación formal en la edad establecida, buscando mejorar sus habilidades, completar estudios obligatorios, e integrarse plena y activamente en la sociedad.
Se caracteriza por ser flexible, con objetivos como la alfabetización, la formación profesional, la capacitación laboral, y el desarrollo personal, social y cultural a lo largo de la vida.






