El Poder Ejecutivo nacional oficializó este viernes la promulgación de la Ley N° 27.804, que introduce modificaciones sustanciales al régimen de protección de glaciares y ambientes periglaciares. La medida, que redefine el alcance de la preservación de estas reservas de agua dulce en todo el territorio argentino, fue formalizada a primera hora mediante el Decreto 271/2026 publicado en el Boletín Oficial.
La reforma había logrado su sanción definitiva en el Congreso el pasado 8 de abril con un contundente respaldo de La Libertad Avanza y sus bloques aliados. La votación en el recinto reflejó la polarización del debate, culminando con 137 votos a favor, 111 negativos y tres abstenciones.
Según pudo reconstruir la Agencia Noticias Argentinas, el cambio fundamental de la nueva normativa radica en la descentralización y transferencia de competencias directas hacia las jurisdicciones provinciales. A partir de la entrada en vigencia de esta ley, cada provincia tendrá la facultad exclusiva de establecer sus propios criterios técnicos para determinar qué cuerpos de hielo y áreas periglaciares serán efectivamente protegidos dentro de sus fronteras.
Este giro normativo marca un fuerte contraste con la legislación anterior. Si bien la ley original sancionada en 2010 establecía una protección rígida y uniforme de estos recursos al considerarlos bienes públicos estratégicos, el nuevo texto introduce un paradigma mucho más flexible. En consecuencia, la ley permite que aquellas áreas geográficas que no logren ser catalogadas bajo los nuevos criterios que defina cada gobierno local, queden definitivamente fuera de la protección específica que brindaba la ley nacional.






