El papa León XIV recibió el alta médica y dejará el Policlínico Gemelli de Roma, donde permanecía internado desde el 13 de octubre, cuando fue sometido a una cirugía por un adenocarcinoma de pulmón. La autorización llegó luego de que los médicos evaluaran los resultados de los análisis de sangre, una radiografía de tórax realizada este sábado y su evolución clínica.
El doctor Luigi Carbone, director de la Dirección de Salud e Higiene de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano, y el profesor Stefano Margaritora, jefe del equipo de cirugía torácica, confirmaron que el Pontífice se encuentra en condiciones de recibir el alta.
Durante la intervención quirúrgica, realizada el martes 13 de octubre, le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho. La hospitalización concluye después de cinco días, en los que las autoridades sanitarias informaron una evolución posoperatoria favorable.
En los últimos días, el Vaticano había señalado que el Papa se encontraba de buen ánimo y se recuperaba satisfactoriamente. Además, las pruebas médicas confirmaron una mejoría constante de su estado general, que le permitió retomar sus actividades cotidianas con autonomía.
El viernes, León XIV celebró una misa al mediodía y distribuyó personalmente la comunión. Durante la homilía, agradeció a médicos, enfermeros y auxiliares por el trabajo que realizan diariamente y, especialmente, por los cuidados que le brindaron durante su internación.
Durante su estadía en el hospital, también recibió por separado al cardenal Luis Antonio Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización, y al cardenal Baldo Reina, vicario general de la diócesis de Roma.
El domingo rezará el Ángelus desde el Vaticano
Tras recibir el alta, el Pontífice retomará parte de su actividad pública. Este domingo 18 de octubre rezará el Ángelus desde la ventana de su estudio en el Vaticano.
Además, durante la internación mantuvo contacto con otros líderes internacionales. Según informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede, conversó telefónicamente con el presidente ruso, Vladimir Putin, y expresó su preocupación por la situación humanitaria en la ciudad de Oleshky, en la región de Kherson. En ese diálogo, pidió un alto el fuego que permita el envío de alimentos y asistencia médica, así como la evacuación voluntaria y segura de la población civil.
El Papa también agradeció los mensajes de recuperación que recibió de periodistas y vaticanistas, junto con las oraciones y las muestras de apoyo durante estos días.






