En un acto audaz y premeditado, sustrajeron 108 animales de las razas Brangus, Braford y caretas (de cruzas) que estaban en la estancia Mora-Cué, en Santo Tomé, Corrientes. El propietario del campo, Carlos Farizano, que además es viceintendente de esa localidad, recibió el reporte del faltante a través de su hijo. Entre los animales desaparecidos, 92 pertenecen a dos productores con quienes Farizano tiene contratos de capitalización para el engorde, y otros 16 son propiedad de un arrendatario del campo.
El robo representa un duro golpe para la familia que estaba a cargo del ganado. Es la primera vez que enfrentan la pérdida de tanta hacienda en un solo incidente. Farizano sospecha que los animales fueron trasladados en camiones o arriados hacia campos cercanos antes de ser cargados y llevados.
El caso ha sido denunciado ante la delegación PRIAR de la Policía de Corrientes, y las investigaciones están a cargo del fiscal Facundo Cabral.
Este no es un caso aislado en la zona, ya que la inseguridad rural ha aumentado en los últimos tiempos. Los productores locales han expresado su preocupación por la falta de recursos y la escasa presencia policial en la región.
A principios de mayo, un grupo de productores se reunió para visibilizar la problemática y demandar una mayor acción policial y judicial. Reconocen que se necesitan más recursos y controles para combatir la delincuencia en el campo.
Además de su actividad de engorde por capitalización, Farizano también se dedica a la cría de ganado propio y brinda pastoreo para terceros. Ha experimentado pérdidas constantes debido a la incursión de delincuentes en su campo, que faenan la hacienda en el lugar y se llevan la carne, señalaron desde Corrientes.
La situación requiere una respuesta integral que incluya una mejora en la seguridad policial, el fortalecimiento de las acciones judiciales y un mayor trabajo de inteligencia para desarticular estas bandas delictivas.
Los productores ganaderos coincidieron que se requiere un esfuerzo conjunto para garantizar la seguridad en el campo y proteger el patrimonio. La acción policial y la implementación de medidas preventivas son fundamentales para disuadir a los delincuentes y brindar tranquilidad a quienes se dedican a la producción agropecuaria. No se descarta que el reclamo por los hechos de abigeato vuelva a expresarse en manifestaciones públicas sobre las rutas, como sucedió en el mes de mayo.






