Por Nicolás Omar Rios
A través de una invitación me tocó ser participe, de partir con rumbo a Corrientes donde el incendio vorazmente aún tenía hambre. Teniendo la grata posibilidad de conocer a una ciudad con sabores a hogar, quienes nos recibieron con los brazos abiertos; así de agradecidos fueron.
Los Jóvenes de la Brigada de Búsqueda y Rescate comandado por Pablo Britos y Diego Enrique en vehículos particulares salieron de Santa Elena con rumbo a Sauce, madrugada de miércoles cargado de donaciones que nuestro pueblo bendito recolectó, trajeron barbijos; se acercaba la doña con una botella de agua mineral y yerba ó aquel don comprando unas galletitas en la despensa de la esquina y se acercó.
Por eso escribo; cuando encuentro el sentido de pertenencia, cuando encuentro a un grupo de individuos que sin importar que encontrarse en dicha escena viajan arrastrando una caravana de compatriotas orgullosos de los compañeros. Es simplemente hermoso.
Llegamos, el municipio abrió sus puertas para recibirnos a las 6:30 a.m. cuando el sol comenzaba asomarse, llegaron los bizcochos algunas galletas de la panadería de la esquina -calentito- nos dirigimos al cuartel de bomberos, entre mates la gente se acercaba a saludarnos con grata emoción; de eso se trata.
Fueron quizás 72 horas, pero lo importante es llegar, estar y acompañar; decir presentes uniendo razones en causa revindicando cada detalle de aquel ciudadano que aportó un granito de arena; entre algunos relatos mantengo las palabras del Jefe de Bomberos Voluntarios de Sauce “antes éramos más, lamentablemente muchos se fueron por diferentes motivos pero en general para encontrar oportunidades laborales y eso nos duele porque somos una familia que trabaja cuerpo a cuerpo, sudor a sudor sin recibir nada a cambio, solo la satisfacción de ayudar al prójimo”, sucede allá, acá y en toda Argentina resultando qué hasta hoy en día no reciben alguna compensación económica aunque sea para poder comprarse unos borcegos, deben hacer rifas o ventas para recaudar, deben esperar; son los últimos en fila pero los primeros en salir cuando algo trágico acontece en la ciudad.
Para cerrar, reiterar el agradecimiento a BBR por la invitación a cubrir dicha eventualidad en un escenario lamentable, donde la mano del hombre produce un daño irreversible al ecosistema pero otras tanto haciendo historia sin descanso, sin mirar atrás y esperar de nadie; salvo de la naturaleza misma que nos baje agua del cielo que por suerte sucedió hoy con festejo de un país maravilloso movilizado por esta catástrofe sin igual.-

















