En este momento, poco decir y abrazar a la familia en tan delicada ocasión. Abrazar una pérdida insustituible, abrazar a ese ángel que jamás dejó de luchar, con una sonrisa día tras día.
¡Se me fue! Me expresó su madre Marii Alvarez y en ese instante el mundo paralizó abrazándome desconsolado a mi hija.
Me duele muy adentro, en el alma; como papá más aún. Nadie se merece una noticia semejante.
Que en paz descanse Valentina, Guerrera de Guerreras, agradezco esas palabras para con Roma, o cuando le mandaban mensajes con alguna recomendaciones.
¡ADIÓS CON UN DOLOR INMENSO!







