Según el boletín sobre el clima estacional mundial, que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) publica mensualmente, el episodio de El Niño seguirá intensificándose antes de alcanzar su punto álgido, previsto para diciembre. Es probable que conlleve temperaturas superiores a la media en gran parte del planeta y altere las pautas de precipitación, un escenario en el cual se incrementaría el riesgo de sequías e inundaciones en diversas regiones.
El Niño se produce cuando las aguas del Pacífico tropical central y oriental se calientan por encima de lo habitual y alteran la circulación atmosférica, modificando los patrones de lluvias y temperaturas a miles de kilómetros de distancia.
“El episodio de El Niño se ha consolidado y se está fortaleciendo rápidamente. Según los pronósticos de la OMM, la probabilidad de que el evento persista hasta febrero de 2027 es prácticamente del 100%, y podría ser uno de los episodios más intensos desde, al menos, 1950″, dijo la Secretaria General de la OMM, Celeste Saulo.
Ese porcentaje que dibuja un panorama casi inequívoco no es fruto de un modelo. Es una opinión consensuada basada en los resultados de 13 centros nacionales e internacionales —desde Washington hasta Tokio, pasando por Londres y Pune— que solo es posible gracias al intercambio en tiempo real de datos de boyas oceánicas, satélites y radiosondas coordinado por la OMM.
“El Niño no añade más calor al planeta, pero libera calor que el océano ya ha almacenado bajo la superficie. Por ese motivo un episodio intenso supone con tanta frecuencia que el año del evento se convierta en uno de los más calurosos jamás registrados, como ya ocurrió en 2024″, explicó Celeste Saulo en el Foro Mundial sobre el Calor celebrado en Bangkok (Tailandia). “Las aguas de las que se nutre El Niño presentan las temperaturas más altas jamás registradas. En otras palabras, hay más calor que puede liberarse”, afirmó.
Las anomalías de la temperatura de la superficie del mar en las zonas central y oriental del Pacífico ecuatorial, la región donde se origina El Niño, se miden con el índice Niño 3.4, la métrica utilizada con mayor frecuencia. Los valores registrados aumentaron notablemente, puesto que pasaron de una media de 1,6 °C por encima de lo normal en junio de 2026 a 2,5 °C por encima de lo normal en agosto.
Para los meses de octubre, noviembre y diciembre, se prevé que la anomalía media estacional de la temperatura de la superficie del mar cuantificada con el índice Niño 3.4 alcance aproximadamente +3,7 °C y llegue a su apogeo alrededor de diciembre. Se trata del valor más elevado desde que se iniciaron las observaciones y supera el récord anterior de +2,6 °C registrado entre noviembre de 2015 y enero de 2016.
Por otra parte, se prevé que las temperaturas de la superficie del mar en la región ecuatorial de la cuenca atlántica se mantengan por encima de lo normal, según datos del boletín sobre el clima estacional mundial.
Además del Boletín de la OMM, la ONU publicó un reporte que advierte que El Niño sigue ganando fuerza en el Pacífico y podría convertirse en uno de los episodios más intensos registrados, aumentando durante los próximos meses el riesgo de sequías, inundaciones, escasez de agua, pérdida de cultivos y enfermedades en distintas partes del mundo.






