Por decreto firmado el 1° de enero, el presidente Javier Milei desarticuló el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas," una política sanitaria que "durante 15 años articuló la atención de bebés y niños con malformaciones cardíacas en todo el país.
"El programa "coordinaba derivaciones urgentes a centros de distinta complejidad y estaba integrado por siete médicos altamente especializados. Su eliminación generó un fuerte repudio en la comunidad médica.
"La pediatra Ana Speranza, creadora del programa en el Ministerio de Salud, advirtió:“Es el programa que mejor funciona en el país para resolver la patología cardiológica infantil, tanto intraútero como después del nacimiento”.
Tras conocerse la medida, la Asociación Argentina de Salud Pública difundió un comunicado en el que expresó su preocupación y exigió a las autoridades nacionales revertir la decisión.
Profesionales de la cardiología pediátrica alertaron que, con la disolución del programa, "miles de bebés que eran salvados cada año quedarán sin cobertura ni respuesta oportuna”.A ver si aparecen los "Salvemos las dos vidas".






