Este sábado a la noche, muchas familias y grupos de amigos o conocidos se reunirán para compartir la Nochebuena, y es un clásico en esta fecha que la cena sea el epicentro del encuentro. A diferencia de otros años, en la mesa durante las Fiestas este año la carne vacuna será la más elegida, debido a que su precio se mantiene estable ante una sobreoferta por haber mucho stock, según indican en comercios del rubro.
Así lo confirmó Emanuel Satler, productor y propietario de una reconocida carnicería en Paraná, quien manifestó que en esta época en que suele incrementarse la demanda, la tendencia actual es de mayor consumo de carne vacuna, que fue cayendo a niveles históricos y hoy se recupera: “Para la Nochebuena se está eligiendo mucho matambre. Nosotros particularmente tenemos mucha demanda de matambre, que está a 1.450 pesos el kilo. Es todo carne, entonces por eso rinde. Lechón y cordero están llevando, pero ya no como otros años. Y se estuvo vendiendo mucho estos días asado, pero también por el Mundial y ante muchas juntadas, donde se elige asado a la parrilla”.
La comparación
Acerca de los precios actuales en que se consiguen otras alternativas, señaló: “El pollo entero está 450 pesos y ese precio acompaña a la inflación, aunque tiene de techo la vaca, porque un kilo de pechuga está 1.200 pesos cuando un kilo de nalga está en 1.400 pesos, y entonces la gente compra vaca. La pulpa del cerdo está entre 1.200 y 1.300 pesos y también le pone el techo la vaca; al mismo precio, entre 1.200 y 1.300 pesos está el kilo de lechón y el de cordero; el pechito de cerdo sale 1.200 pesos, el asado 1.400 pesos, como el vacío y el matambre. Una paleta o un jamón de cerdo para hacer al horno sandwichitos tiene que andar en 900 pesos más o menos”.
Asimismo, explicó: “La gente viene consumiendo en general menos carne vacuna, pero más carne de pollo y de cerdo, pero en esta época está repuntando: hace 10 años los argentinos consumíamos 75 kilos per cápita de carne vacuna al año, después cayó a 48 y sin embargo ahora volvimos a 50 kilos por persona al año. O sea que algo más de carne vacuna se está consumiendo, y calculo que es por eso por esa incidencia del precio”.

Variación
Acto seguido, precisó: “La carne vacuna viene perdiendo contra la inflación: ha subido entre un 36% o un 37% en lo que va del año, contra el Índice de precios al consumidor (IPC) que acumuló en los primeros 11 meses del año una variación de 85,3%. Y se le ha acercado la carne de pollo y de cerdo en cuanto a precio: hoy un kilo de cerdo está casi al mismo precio que la carne vacuna”.
Raúl, referente de una carnicería de calle Echagüe, coincidió: “Lo que más se está vendiendo para la Navidad es carne vacuna: peceto, matambre, y arrollado preparado están llevando. Es una carne que hasta ahora no ha tenido subas y el peceto sale 1.650 pesos el kilo; lo que es costilla, vacío o matambre, está a 1.599 pesos el kilo; y el arrollado preparado y listos para poder hervir sale 1.300 el kilo”.
A su vez, comentó a Uno: “Lechón no estamos trabajando, pero sí algunos corderos. Están 1.400 el kilo, la mitad como entero, porque es lo que se suele comer también en esta fecha, es la temporada y por eso se trae. El pollo no se vende tanto para las Fiestas, solo algo de pata muslo, o deshuesado para arrollado, y el precio está a 580 el kilo”.

Mesa más austera
Por otra parte, Emanuel Satler analizó que ya lejos de encargar un lechón entero o un cordero para hacerlo al horno o a la parrilla, como años atrás, hoy en la mayoría de los casos se busca economizar comprando la carne trozada por kilo, calculando lo justo para los comensales, y refirió: “Hace algunos años la gente se preparaba con más tiempo para las Fiestas, y ahora sale a comprar todo a último momento. Lo que he notado en el transcurso de la última década es que antes iba y compraba más cantidad.
Por ejemplo, era normal que una persona compre un lechón o un cordero entero, y ahora eso es contado con las manos. Es como que se han reducido las porciones, no sé si se juntan menos o es menor la cantidad de invitados, pero seguramente también se debe a un problema de caída del poder adquisitivo”.
El movimiento de ventas
“Vienen y buscan porciones cada vez más chicas, cuando antes alguien de la familia, un tío o el abuelo prendían fuego y estaba toda la tardecita y la noche al lado haciendo el lechón o el cordero o lo que fuera. Eso ahora lo mutan hacia comidas frías, ya elaboradas previamente, o sino un asadito rápido y listo.
No es ya lo de antes, al lado del horno o del fuego toda la tarde, o la siesta. Eso es lo que veo desde los últimos años”, añadió, atento también a cambios culturales que se vienen dando.
Por otra parte, evaluó cómo impacta hoy en la demanda la pérdida del poder adquisitivo en general y afirmó: “Se nota en cuanto a que la gente busca mucho precio, y aparte está la distorsión que genera todo esto de Precios Justos, o Precios Cuidados, a partir de lo cual frigoríficos y algunos supermercados grandes tienen subsidiados el precio del asado. Hay un lugar en la zona que lo vende a 725 pesos y nosotros como carnicería ni al puchero podemos ponerlo a ese precio, pero en el medio está el Estado interviniendo y es imposible competir”.
Uso de tarjetas
Otra cuestión que advirtió es el mayor uso de tarjetas para comprar carne: “Hace 10 años no aceptábamos tarjetas y ahora el 90% de las compras son con débito o crédito. Y dentro del crédito, se usa comprar hasta en tres cuotas, que es a lo que la gente se está acostumbrando cada vez más”, dijo.
Sobre el tema, Raúl concluyó: “Generalmente para esta época se compran más los regalos que otra cosa, y a último momento la comida.
Por ahora se notan menos ventas que años anteriores y creo que esto es para todos los rubros por igual, por el costo que tiene todo y el dinero que no alcanza. Uno que es padre y compra un pequeño juguete ve lo que vale cada cosa. Me parece que aumentó un montón todo y entonces hay que medirse un poco de todos lados”.
Fuente: (Uno)






