El Gobierno de Juan Pablo Valdés busca transformar la problemática de estas especies exóticas en una oportunidad productiva y comercial.
Eduardo Ortiz, director de Producción Animal, brindó detalles sobre el impacto negativo de los ejemplares mencionados en otras producciones ganaderas y los estrictos controles que tendrá la planta de Sauce.
Ante el crecimiento descontrolado de las poblaciones de ciervo axis y jabalí o chancho salvaje declarados por ley como especies exóticas invasoras y plagas, el Gobierno de Corrientes avanza en un ambicioso proyecto para formalizar su faena e industrialización.
La iniciativa tiene como eje central la readecuación del frigorífico municipal de la localidad de Sauce, que pasará a ser una planta provincial con capacidad para procesar estas especies antes de fin de año.
Eduardo Ortiz, responsable del área de sanidad animal de la provincia, explicó que la decisión se tomó porque estas especies “generan un perjuicio importante, no solo del daño productivo que producen, sino el daño ambiental”.
Según el funcionario, el ciervo axis compite directamente con especies nativas protegidas como el ciervo de los pantanos y el venado de las pampas.
“Muchas veces habitan en el mismo lugar y el axis es sumamente agresivo. Andan en manadas muy numerosas”, detalló el funcionario al justificar la faena destinada a consumo humano.






