
Este jueves se llevará adelante la cuarta audiencia del juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa, el joven estudiante de derecho asesinado a golpes en enero de 2020 a la salida del boliche Le Brique en Villa Gesell.
En esta oportunidad, está previsto que declaren doce testigos ante el Tribunal N°1 de Dolores: cuatro policías, una joven que le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) a la víctima y comerciantes de la zona.
Durante la jornada del miércoles declararon Pablo Ventura, el remero acusado falsamente por los rugbiers, su padre, amigos de Fernando y personal de seguridad del establecimiento nocturno.
Bidonde, el testigo clave que decidió testificar luego de ver al papá de Fernando Báez Sosa en los medios
"Estaba shockeado y nervioso" tras el ataque, dijo el testigo. En el mismo sentido explicó que estuvo mal en esos días y se puso a pensar lo que había sucedido. "Un día prendí la tele y escuché, creo que un lunes, al padre de la víctima. Ese día fui a entrenar, pero no estaba concentrado. Volví llorando y le dije a mi mamá que iba a ir a la Fiscalía".
Finalmente, explicó que terminó llamando de madrugada porque su familia no estaba de acuerdo en que testifique y dijo lo que había visto.
Hoy se convirtió en uno de los testigos que más información brindó.
Se quebró: "Después lo agarra de la cabeza y le vuelve a dar patadas. Dos personas salen a los gritos para que frenen. Thomsen iba al frente, era el que pegaba, es el que parecía el numero uno, el que va al frente es el líder".
En medio de la declaración rompió en llanto y un amigo de Fernando lo contuvo.






